MOCOVIES

Ser perteneciente a una etnia originaria en Argentina siempre fue una herencia dura. Cien años atrás era motivo suficiente para ser perseguido y asesinado. Hoy, si bien la situación mejoró, los miembros de los pueblos originarios siguen siendo los más marginados entre los marginados.

Hoy se nota una expresión más abierta y orgullosa de ser "nativo" dentro de la sociedad. Se van organizando como pueblos olvidados y discriminados que luchan por sus derechos y la tierra.

Y en esta lucha, la sanción de las leyes que garantizaran el acceso a la tierra, al reconocimiento de la presencia étnica y cultural de pueblos indígenas, el derecho a la educación, a hablar su lengua materna y otras cuestiones socioeconómicas fueron y son importantes.



UN POCO DE HISTORIA…

Los mocovíes (o moqoit) son un grupo étnico desprendido del conjunto llamado guaycurú ( "guaykurú" denominación insultante que daban los guaraníes a las etnias pámpidas del Gran Chaco).

Su lengua forma parte de la familia lingüística mataco-guaycurú.

Los grupos mocovíes fueron sociedades cazadoras-recolectoras, con una organización social basada en unidades conformadas por dos o más familias extensas, cuyos miembros se consideraban parientes entre sí. Estas unidades o "bandas" eran exógamas, con linealidad bilateral y con un predominio de la norma de residencia matrilocal. Durante el tiempo de primavera y verano, las bandas tradicionalmente aliadas se reunían para llevar a cabo diferentes actividades rituales. Una de las más importantes era el consumo de bebidas fermentadas, que les permitía consolidar los liderazgos y alianzas.

Hacia el siglo XV ocupaban las tierras correspondientes a la provincia argentina del Chaco y parte de la provincia de Santiago del Estero. En el siglo XVII incorporaron el caballo, lo que les posibilitó el dominio de extensos territorios, convirtiéndose en un pueblo guerrero.

Los mocovíes de Santa Fe sufrieron tempranamente las consecuencias de la colonización y evangelización española, como en otros varios pueblos del "Litoral" argentino. La llegada de los jesuitas implicó un gran cambio en sus sociedades; dentro de las reducciones se destaca la de San Javier, la cual se diluyó con la expulsión de los jesuitas de todo el territorio real en el último cuarto del siglo XVIII.

Con el paso del tiempo, fueron relegados hacia el sur de la provincia del Chaco y norte de la provincia de Santa Fe, llegando a defenderse atacando la ciudad de Santa Fe en varias ocasiones.

Una de los ataques más representativos e importantes fue el que se denominó “EL ÚLTIMO MALÓN”. Este conflicto no debe pensarse como un episodio aislado, sino como parte de un contexto más amplio conformado por la problemática aborigen en el periodo de consolidación del Estado nacional.

Tuvo lugar entre el grupo aborigen mocoví de San Javier (norte de la provincia de Santa Fe) el 21 de abril de 1904, desconformes con la situación vigente, llevaron a cabo un levantamiento con el objetivo de tomar la jefatura política y la policía para recuperar el pueblo que alguna vez les había pertenecido. Dicho levantamiento fue caracterizado en su época como un ataque repentino e irracional, propio de un grupo de "salvajes" con intenciones de saqueo, sin embargo, este conflicto fue parte de un proceso más amplio que se inscribe dentro de la problemática de las poblaciones aborígenes de nuestro país en la etapa de consolidación del Estado nacional. En este sentido, el suceso torna visibles algunas cuestiones como las políticas estatales tendientes a la exclusión de los pobladores originarios y las diversas posturas en torno a las mismas que circulaban entre distintos sectores de la sociedad.

En el último tercio del siglo XIX comenzaba el proceso de formación del Estado nacional, que se proponía entre sus objetivos la superación de la "barbarie" y el "atraso" en favor de la "civilización", a la vez que la construcción de la nación necesitaba de un Estado fuertemente centralizado que pudiera imponer el "orden" y generar el "progreso". Para la nueva nación el "problema del indio" sería uno de los primeros por resolver, profundizándose para ello las campañas militares que venían desarrollándose en las décadas anteriores, las cuales eran justificadas por discursos que exacerbaban la belicosidad de los pueblos indígenas y que construían así un modelo legitimador de estas ofensivas.

Los nuevos intereses del Estado nacional implicaban la necesidad de la expropiación de los pueblos aborígenes de sus territorios para dedicarlos a la producción agrícola y habilitarlos para la inmigración europea, a la vez que se requería la incorporación de sus habitantes al nuevo mercado de trabajo, modificando así el desarrollo de su modo de vida tradicional. La necesidad de estas poblaciones como mano de obra casi esclava hacía que las políticas de control y disciplinamiento expresaran una tensión entre las necesidades tanto de dominación de las rebeliones por la violencia como de no aniquilamiento de la fuerza de trabajo. Este modelo de construcción del poder estatal se basaba en una concepción de unidad nacional que tendía a homogeneizar al territorio y a su población. En el caso de la Argentina, la construcción la nacionalidad estuvo anclada en la "territorialidad", en la ocupación de espacios vacíos, y en la construcción de la noción de "otro" en términos de "enemigo". Uno de ellos eran las poblaciones indígenas, quienes detentaban el control sobre los territorios a conquistar. El proceso de rebelión de los mocovíes en 1904 forma parte de este contexto en el que se estaba consolidando el Estado nacional.

Los mocovíes de la provincia de Santa Fe

La conformación del Estado nacional tuvo repercusiones en las condiciones de vida del grupo mocoví, como un nuevo periodo del proceso de dominación que se había iniciado hacía ya más de un siglo. A mediados del siglo XVIII, la conversión de los indígenas a las pautas culturales occidentales estuvo en manos de los misioneros de la Compañía de Jesús. La tarea de las mismas consistía en disciplinar a los indígenas, integrarlos a la economía monetaria y al mercado de trabajo, asimilarlos a los modos y costumbres europeas, y adoctrinarlos en la religión cristiana. Así, se intentaba iniciarlos en la "civilización", entendiendo por esto el abandono de las prácticas culturales propias. La vida en las misiones estuvo caracterizada por tensiones generadas por conflictos en la relación con el Estado, con los colonos y con los propietarios de tierras, quienes competían por el control de éstas y de mano de obra. A la vez, la relación que los aborígenes mantenían con los colonos oscilaba entre la violencia, el intercambio de bienes y el trabajo temporario.

Las tierras que los mocovíes habían habitado desde la fundación de la reducción jesuítica estaban siéndoles expropiadas por el Estado, cuyas políticas favorecían su ocupación y puesta en producción por parte de inmigrantes europeos, quienes los explotaban como mano de obra en trabajos rurales y domésticos. Así, a principios del siglo XX en San Javier convivían criollos y extranjeros, quienes constituían el sector hegemónico de la sociedad que gozaba de poder político y económico, junto con los aborígenes mocovíes, quienes sufrían el sometimiento y la desvalorización por parte de los colonizadores. Cualquier aborigen era tratado con desprecio, por ser identificado con actitudes de indiferencia ante el progreso material, con la indisciplina frente al trabajo, con la superstición irreflexiva y con vicios degradantes como el alcoholismo, la promiscuidad, la vagancia y el robo. De esta manera, hacia 1904 el pueblo estaba conformado por el grupo mocoví, los misioneros (en ese entonces franciscanos), las familias de origen europeo o criollo y las autoridades locales, políticas y policiales, claramente divididos.

Al norte y al oeste de la Iglesia, los "blancos" -criollos e inmigrantes dedicados a la agricultura o al comercio- ocupaban amplias casas de ladrillos y una posición central. Mientras tanto, los mocovíes habitaban precarios ranchos en la "Sección Indígena", también llamada "la toldería", ubicada al sur de la iglesia, en una situación de hacinamiento y extrema pobreza, explotados como mano de obra subordinada. Esto sumado a que existía un grupo mocoví, encabezado por el cacique Mariano López, que apoyaba plenamente a las autoridades oficiales, siendo calificada de "traición" por la mayoría de los mocovíes, quienes se vieron defraudados por esta complicidad de su supuesto líder con aquellos a quienes consideraban como enemigos. Esta falta de representatividad del cacique, a quien acusaban de conspirar en contra de los intereses del grupo, fue uno de los factores que motivó el descontento y generó las condiciones para la emergencia de líderes rebeldes, hermanos del antiguo cacique, de nombres Juan y Andrés López. La mayoría de los mocovíes ya no respetaba a Mariano, mientras que sus dos hermanos, capaces de canalizar el malestar y de cohesionar y motivar a la mayor parte del grupo, habían comenzado a consolidarse como líderes a partir del creciente conflicto.

Paralelamente, los líderes religiosos cumplieron un rol fundamental en la motivación y conducción de la rebelión, dado que meses antes de la fecha indicada, los aborígenes de la región comenzaron a reunirse en San Javier obedeciendo al llamado de los entonces denominados tata-dioses o adivinos: Francisco Golondrina, Domingo López y Santos Megrané (a) Gallareta. Éstos transmitían el mandato de su patrono San José, quien anunciaba el mencionado diluvio apocalíptico que dejaría a los mocovíes como verdaderos dueños del pueblo. Al mismo tiempo, durante los meses anteriores las relaciones entre "blancos" y mocovíes habían comenzado a ponerse cada vez más hostiles. Por un lado, los colonos se quejaban de los constantes asaltos a sus chacras por parte de los "indios", a quienes consideraban una amenaza, especialmente a partir del asesinato a uno de ellos durante un intento de robo a su campo.

Los conflictos con la población criolla y extranjera comenzaron a agravarse cuando empezaron a llegar grupos mocovíes provenientes de pueblos de los alrededores, especialmente los de San Martín Norte, a quienes se acusaba de acrecentar el número de robos.

Los diarios informan que, en la mañana del 21 de abril de 1904, los mocovíes se encontraban preparados en la Sección Indígena, a caballo, armados con lanzas y boleadoras, y en línea de batalla con sus jefes a la cabeza. Así se disponían para el enfrentamiento que, de acuerdo con las prédicas de los líderes religiosos, debía llevarse a cabo en caso de no producirse el diluvio que devolvería San Javier a los mocovíes. Por su parte, un grupo de mocovíes había derribado a hachazos algunos postes del telégrafo logrando quebrar sus conductores, con la esperanza de imposibilitar a las autoridades locales para pedir refuerzos policiales. Sin embargo, sólo consiguieron incomunicar a San Javier con la capital de la provincia por vía directa, quedando aun utilizable la vía de Resistencia y de Corrientes. De este modo, el jefe político Romero logró pedir ayuda al gobernador, dicha "ayuda" no llegaría sino hasta el día siguiente.

Hacia el mediodía, previendo un inminente ataque, se habían formado cantones con hombres armados en las azoteas de las casas, la Iglesia y la policía, lugares estratégicos cercanos a la Sección Indígena. Frente a los disparos, los mocovíes avanzaron por las calles laterales de la Iglesia hacia la jefatura política, confiando en que contarían con la protección divina. Todos los indios iban a caballo, con excepción de los cabecillas que corrían al frente haciendo zig-zag, blandiendo cuchillos, dando aturdidores alaridos, y con banderas y estandartes que le cubrían el pecho con la imagen de San José. La descripción de esta escena da cuenta de las características míticas y religiosas de la rebelión y del rol fundamental que cumplieron los líderes en su conducción.

La iglesia no estuvo del lado de los mocovíes, dado que no abrió sus puertas para proteger a nadie de las balas, sino que habilitó su torre para que fuese utilizada como cantón. La represión fue inmediata, dejó un gran número de muertos y heridos entre los aborígenes, a la vez que se extremó la persecución hacia los sobrevivientes. Estos últimos emigraron en muchos casos, mientras que otros continuaron viviendo en San Javier viendo profundizadas su marginación e invisibilización.

A lo largo de la tarde de ese 21 de abril, grupos de indígenas fueron conducidos a la jefatura, siendo desarmados y encerrados en un corralón situado al lado del edificio policial, en condiciones de extremo hacinamiento que los convirtieron en víctimas del sarampión. Otro grupo numeroso fue visto mientras huía hacia el oeste o hacia el norte y algunos heridos fueron llevados a Santa Fe, donde fueron atendidos e interrogados. En la madrugada del día 22 llegaron a San Javier los primeros refuerzos provenientes de localidades vecinas y se renovó el personal de los cantones, permaneciendo la vigilancia a la espera de un segundo ataque que nunca se produjo. Al día siguiente, los hombres llegados de Santa Fe fueron enviados a perseguir a los aborígenes que pudieran haber escapado.

Por su parte, luego de estos sucesos, la comunidad criolla y extranjera de San Javier empezó a reclamar al gobierno que tomase medidas, o de lo contrario produciría una emigración masiva.

En lo sucesivo, los indígenas que permanecieron en San Javier siguieron trabajando para colonos o comerciantes en silencio y marginados, recibiendo ocasionalmente pequeñas asistencias materiales que pretendían disuadirlos de cualquier idea de rebelión.

La pregunta que surge es…después de 106 años ¿Cuál es su situación?

Durante los siglos XIX y XX, el avance de los colonos sobre los territorios de los mocovíes produjo la incorporación paulatina de estos últimos al mercado laboral regional mediante los "obrajes" o explotaciones forestales, las cosechas y los ingenios azucareros.

Este proceso intensificó los cambios socioculturales y condujo, en muchos casos, a una progresiva asimilación con la población criolla de la zona, a través de las uniones matrimoniales y/o de estrategias de "invisibilización" étnica. Sin embargo, algunos grupos continuaron con la tendencia a las uniones intra-étnicas, entre éstas se encuentran: prácticas de subsistencia como la pesca con la técnica de "fija", la preparación de alimentos tradicionales, la confección de artesanías para la venta, creencias ligadas al shamanismo y la fiesta del 30 de agosto, vinculada al "tiempo de renovación de la naturaleza" y, posteriormente, a la celebración católica de Santa Rosa.

En la actualidad los mocovíes, también autodenominados nam qom se encuentran diseminados en 17 comunidades todo a lo largo de la provincia de Santa Fe (en localidades del sur de la provincia como Recreo, San Javier, Venado Tuerto, Rufino, Máximo Paz, entre otras), y en alrededor de 20 comunidades en la provincia del Chaco, especialmente en la zona suroeste. El número estimado de mocovíes varía entre 3.000 y 5.000 según las fuentes. La dislocación física y demográfica observada en la provincia de Santa Fe tiene consecuencias directas sobre la lengua: en esa provincia el quiebre de la transmisión intergeneracional ya se ha producido y, aparentemente, es sólo hablada por algunos ancianos y pocos adultos. En localidades chaqueñas como El Pastoril -cerca de Villa Ángela- y en Las Tolderías -cerca de Charata- la lengua es más vital que en las localidades santafesinas, sin embargo se observa que los jóvenes hacen un uso más restringido de la misma que los adultos. De la familia guaycurú, el mocoví es la lengua con los peores pronósticos de supervivencia debido a una combinación de factores: las dislocaciones antes mencionadas, matrimonios interétnicos con tobas -con asimilación lingüística a este grupo- y escaso número de hablantes.


TIERRA:

Actualmente viven en caminos abandonados, en campos trabajando como peones, y en los barrios periféricos de las ciudades. Y siguen su lucha por recuperar la tierra que alguna vez fue de ellos. Esta es la realidad de muchas comunidades diseminadas en la prov. de Santa Fe, como por ejemple en Recreo, Venado Tuerto, etc.

El día 2 de Noviembre de este año, el gobierno de la provincia de Santa Fe, en el marco del Programa de Restitución de Tierras a los Pueblos Originarios de Santa Fe, establecido por la ley provincial 12.086, otorgó en comodato tierras fiscales. 82 hectáreas, de los distritos Monte Vera y Cayastá a dos comunidades del pueblo Mocoví, como paso previo a su restitución definitiva. La iniciativa da respuesta “a la lucha de tantos años de las comunidades indígenas”. Bifarello (Secretaria de regiones, municipios y comunas) reafirmó el compromiso oficial de “continuar con las tareas para completar tanto la escrituración definitiva de estas tierras como las del lote San José de Recreo para la comunidad Mocoví Com Caia, que está en su última etapa”.



LEY 12.086

La ley Nº 12.086 autoriza al Poder Ejecutivo a restituir un conjunto de tierras e islas fiscales de la provincia a las comunidades originarias nucleadas en Ocastafe (Organización de Comunidades Aborígenes de Santa Fe) y otras comunidades.

Producto de este trabajo conjunto, se creó el Registro Especial de Comunidades Aborígenes (decreto provincial N° 1.175/09), dependiente de la Dirección Provincial de Pueblos Originarios y Equidad del Ministerio de Desarrollo Social, a fin de que las comunidades sean reconocidas como personas jurídicas de Derecho Público, condición necesaria para proceder a la escrituración de las tierras.

En ese marco, ya han sido adjudicadas tierras fiscales de la localidad de Recreo a la comunidad mocoví Com Caiá, las cuales se encuentran en proceso de escrituración para su posesión definitiva.

www.agenciafe.com/noticia/articulo/145998/zona/1/OTORGARON_TIERRAS_FISCALES_EN_COMODATO_A_DOS_COMUNIDADES_DEL_PUEBLO_MOCOVI.html

ENTRE EL ABANDONO Y LA INDIFERENCIA: Recreo, en Julio de 2008 el intendente de la ciudad y los concejales, defendían el proyecto de "Consulta Popular" para decidir si el lote A San José, ubicado en el límite norte del distrito, debía ser utilizado para construir un Parque Industrial o establecer un proyecto de desarrollo para la comunidad aborigen. El lote, está asignado desde hace varios años para la comunidad mocoví de Recreo, por parte del gobierno provincial de Santa Fe, en acuerdo con el INAI. El lote es provincial, y no municipal, así que es imposible que el gobierno de la ciudad de Recreo "consulte" sobre lo que NO ES DE Él.

Para muchos recreínos, que se identifican con "la cultura de la inmigración", la Tierra es una cosa que sirve para hacer plata, y es un desperdicio "dársela" a los indios, porque éstos ni la trabajan ni la "hacen producir". Lo que para muchos recreínos es un "desperdicio", como lo han manifestado en las radios locales, para los aborígenes es un "derecho", que va más allá de las posibilidades económicas, sin descartarlas tampoco. Es la posibilidad de un espacio de desarrollo comunitario integral, que los indígenas aprovecharán de la mejor manera posible de acuerdo a sus posibilidades y sueños.

Es fundamental iniciar un camino de armonía, donde se contemplen los intereses de todos, y en ese "todos" se incluyan a los mocovíes, que también son "recreínos".



www.la-opinion-argentina.blogspot.com/los-mocovies-de-recreo-entre-el-abandono-y-la-indiferencia


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LOS MOCOVIES RECLAMAN POR UNA REDISTRIBUCION DE TIERRAS: La entrega de tierras a los mocovíes de Recreo se convirtió en una lucha interna que ya tuvo algunos episodios de violencia y por ese motivo piden la intervención de la provincia. Ocurre que un grupo de la comunidad Com Caia se asentó hace varios meses en los terrenos adjudicados por la provincia porque reclaman una distribución equitativa de los lotes, ya que aseguran que unos pocos miembros de la población aborigen sacan beneficios individuales con ellas.

Algunos vecinos dijeron: “Fuimos borrados de la misma sin haber jamás renunciado a ella, decisión arbitraria que nos dejaría fuera –entre otras cosas– de nuestros derechos sobre la tierra”. A su vez, mencionaron que es urgente “sacar definitivamente al productor” que en la actualidad usufructúa una parte de los terrenos adjudicados según lo establecido por el decreto Nº 2.046 del 28 de agosto de 2008, que son de otorgamiento efectivo de las mismas como reivindicación histórica.

COMPROMISOS ADEUDADOS. Luego de dos asambleas realizadas en el asentamiento autoridades obtuvieron el compromiso de que en 15 días se iniciarán “las obras necesarias para proveer de energía eléctrica a la comunidad” y “proceder al entubamiento y mejorado de la banquina para facilitar el acceso al lugar”. Además, que se construirán “las viviendas necesarias para las familias aborígenes” que habitan en las tierras otorgadas, “trabajando conjuntamente para definir las características, tanto de las construcciones como de los terrenos, acordes a nuestras necesidades y acervo cultural”, indicaron.

El conflicto comenzó apenas se distribuyeron las tierras porque el cacique Com Caia, Pedro Coria, firmó “algún tipo de convenio” con la firma “Denis Stamati” para la explotación de los lotes. No obstante, manifestó que “eso no se puede hacer, porque el artículo 25 de la Ley Nº 11.078 –que creó el Instituto Provincial de Aborígenes Santafesinos y regula las relaciones colectivas e individuales de las comunidades– expresa que (las tierras) no podrán ser usadas, explotadas, o alquiladas por personas que no sean aborígenes.


La entrega de tierras a los mocovíes de Recreo se convirtió en una lucha interna que ya tuvo algunos episodios de violencia.
www.unosantafe.com.ar/2010/05/31








LA TIERRA USURPADA:

Integrantes de la comunidad Mocoví de Recreo se manifestaron frente a Casa de Gobierno para hacer oír a las autoridades de la provincia un reclamo que data de largo tiempo: la usurpación de sus tierras ubicadas en el km 491 de la Ruta Nacional Nº 11, jurisdicción de la localidad de Candioti.
En esa oportunidad, los “Com Caia” entregaron un petitorio en el cual exigen soluciones definitivas al uso que le están dando terceros a las más de 300 hectáreas involucradas en el conflicto. Siembra de girasol, soja y trigo por parte de la firma Stamati, referencia la intromisión de empresarios que han logrado cooptar al cacique mocoví –en la actualidad, desairado como tal por parte de los propios integrantes de la comunidad- y la falta de respuesta oficial, son algunas de las variables que impiden a los Com Caiá gozar, trabajar y elegir el destino de sus propias tierras. Se están explotando ilegalmente los terrenos adjudicados al Com Caiá bajo el disfraz de convenios de ayuda mutua. En realidad, el grueso de la comunidad mocoví no recibe ningún tipo de contribución monetaria o material de los supuestos aportes realizados por el productor y empresario semillero. Así, se denuncian “acuerdos internos” entre quien saca rédito de las tierras, la firma Stamati, y quien dice ser el representante de los Mocovíes, el cacique Pedro Coria.
Sumado a esto, la comunidad indígena no sólo debe soportar que otras personas exploten sus tierras, sino también debe padecer las consecuencias de las fumigaciones con glifosato y otros agroquímicos sobre las zonas donde habitan, se alimentan y crían animales.
Carecen de energía eléctrica, viviendas, agua potable, disposición de aguas servidas, recolección de residuos, asistencia médica, acceso a educación intercultural, entre otras. Hecho que los empuja a vivir en condiciones infrahumanas y de extrema marginalidad.
Para contextualizar la problemática que envuelve a la comunidad de pueblos originarios, Com Caiá, debe especificarse que en el año 2008 el Gobernador de la Provincia de Santa Fe, Hermes Binner, adjudicó estas 300 hectáreas de tierras fiscales a los Mocovíes que habitaban en la localidad de Recreo. La medida fue caratulada como de “Reparación Histórica” por el mismo Gobernador y no sólo los reconocía propietarios de tierras que alguna vez les pertenecieron, sino también dejaba en claro que esos terrenos iban a poder ser explotados para beneficio de la misma comunidad.
En definitiva, la realidad demostró que la voluntad política se vio reducida a un papel. Los hechos reflejan que el único dueño de las 300 hectáreas es un empresario al que no le importa más que llevarse ganancias en desmedro de la supervivencia de los verdaderos dueños: los pueblos originarios.
www.rasgosdistintivos.com.ar/la-tierra-usurpada.
SANTA FE. MOCOVIES DENUNCIAN QUE TERCEROS EXPLOTAN SU CAMPO. Mediante una carta pública dirigida al gobernador Hermes Binner, el Concejo Municipal de Recreo ha alertado sobre una tensa situación en la comunidad mocoví de esa ciudad, respecto de los derechos a la explotación de un campo de 180 hectáreas que le fue otorgado a ese grupo aborigen. La nota indica que representantes de dicha comunidad solicitaron la intervención del cuerpo deliberativo “a fin de que los organismos con competencia en la cuestión controle la actividad de siembra de girasol que se ha desarrollado en el campo San José, adjudicado a la comunidad mocoví de Recreo”.
Desde hace 6 meses los firmantes piden la “intervención urgente” ante “las actividades agrícolas que se están desarrollando en el campo donado a la comunidad mocoví”.
El mes pasado la misma nota fue presentada en la Legislatura. Allí se nombra a una conocida firma agrícola santafesina, y se agrega que el campo aborigen se ha usado para producir en 2008 soja y girasol, en dos oportunidades, y que en 2009 se ha sembrado trigo.
www.derf.com.ar


COMUNIDAD DE TOSTADO: viven 47 familias, que no cuentan con agua potable y padecen los problemas de vivienda.
Alrededor de 250 niños forman parte de esta comunidad y muchos de ellos están desnutridos. “Algunos adultos y menores sufren tuberculosis y mal de chagas. La población cuenta con una sala de primeros auxilios y un médico.
www.ceresfm.com.ar


UNA REIVINDICACION HISTORICA. La comunidad originaria, ubicada en Colonia Francesa de San Javier, recuperó una parte pequeña de su querida tierra. Tras varios años de organización y lucha, la Comunidad Mocoví de San Javier consiguió los títulos de propiedad de un terreno municipal de aproximadamente 2 has, que ocupan hace 25 años. A consecuencia de que funcionarios locales se negaban a recibir a la Comunidad, en asamblea democrática de los miembros de la misma –impulsada principalmente por las mujeres–, se decidió en septiembre del 2008 realizar un corte de ruta provincial Nº 1, frente a la colonia donde viven. Ante esto, el responsable de Pueblos Originarios y Equidad, bajó inmediatamente a atender los reclamos de los compañeros, para evitar la medida de fuerza. En diciembre de 2008, a los compañeros les entregaron los títulos. Se consiguieron becas para los jóvenes estudiantes, 4 bombas eléctricas para extracción de agua para consumo, pensión para los mayores, capacitación laboral y plan de construcción de viviendas a comenzar en el mes de abril, previa capacitación de los compañeros de la Comunidad.
www.pcr.org.ar


EL BARRIO MOCOVÍ DE LAS TOSCAS TIENE ENERGIA ELECTRICA. Inauguración de las obras del salón comunitario, instalación eléctrica y alumbrado público que beneficiaron a 30 familias del barrio Qompi, de la comunidad Mocoví de la ciudad de Las Toscas, departamento General Obligado. También se va a llevar adelante la construcción de 30 viviendas en este barrio. “La inauguración de esta obra significa la integración del barrio Qompi a la comunidad, llevando un servicio necesario y básico como es la energía eléctrica y el alumbrado público, y dotándolo de un lugar de encuentro para sus habitantes”, señalaron desde el Ministerio de Desarrollo Social.
Desde dicha cartera también se indicó que “se trabaja para inaugurar un comedor comunitario en el salón comunitario, destinado a niñas y niños hasta 5 años”.
www.notife.com


ECONOMIA:


De subsistencia. Trabajan de peones rurales, hacheros, cosecheros, empleados en aserraderos o municipios. Los que cuentan con un pedacito de tierra realizan minicultivos de algodón, hortalizas, maíz, etc. Algunos hacen artesanías que malvenden o cambian por ropa usada. Carecen de protección laboral y social.


CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA.


El 14 de Agosto de 2008 murió en El Tabacal, Chaco, después de un mes de agonía, Alejandro, miembro de la comunidad Mocoví. Tenía problemas de salud, derivados de la mala y poca alimentación, ya que su prioridad era alimentar a sus dos hijos, de 10 y 14 años. Hace un mes se desmayó de hambre, como otras muchas veces, pero esta vez con la mala suerte de caer sobre las brasas encendidas del fuego donde todos los días se preparaba el mate con azúcar, que ayuda a pelearle al hambre que esta vez le ganó la mano. La infección derivada de las heridas de las quemaduras, terminaron con su vida. Alejandro como todos los mocovíes del Chaco vivió desde su infancia como cosechero. Su generación ya no conoció el monte ni la vida de cazadores-recolectores, sino que nacieron en un Chaco ya civilizado, poblado por miles de inmigrantes europeos a quienes este país generoso con lo ajeno, les dio tierras para cultivar. Entonces muchos como Alejandro dependen ahora de changas, o de tener banca con algún puntero, o ser amigo del intendente, para conseguir algún plan que ayuda a conseguir la yerba y el azúcar.
http://redaf.org.ar/noticias/?p=202
SANTA FE: ALTO GRADO DE DESNUTRICION ENTRE NIÑOS MOCOVIES. Cerca de 40 chicos de la etnia Mocovi que residen en la ciudad de Recreo acusan grados máximos de desnutrición, según lo aseguró la directora de la escuela bilingüe de esa localidad. Son niños menores de 4 años y por sus edades no asisten al comedor de la Escuela 1338 “Com Caiá”. La directora del establecimiento dijo que se trabaja con la comunidad pera evitar que una situación similar se produzca con otros 12 menores, en este caso entre 8 y 11 años, que se han negado a comer o rechazan los que se les ofrece en el comedor escolar.
Desde hace 3 meses se realiza junto con la Cruz Roja, una tarea de prevención en la que también participan los padres de los alumnos, y la situación mejoro desde el año pasado. También confirmó que hay dos casos de desnutrición irreversible, por el alto grado que presentan. Se trata de dos pequeños, uno de 4 y otro de 5 años que no concurren a la escuela.

www.argentinamunicipal.com


EL INFORTUNIO DE LOS MOCOVIES EN CHACO.


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Los miembros de las comunidades mocovíes repiten que están solos y abandonados. Que los gobiernos y las com
unidades blancas no los consideran. Dicen que solamente cuentan con el acompañamiento de Dios. Es la étnia que constituye la minoría indígena en el Chaco. Hace mucho tiempo que Oscar Villalba, que vive en La Tigra, lanza sus repetidos pedidos de auxilios para la comunidad mocoví, especialmente para siete familias que sobreviven, en condiciones absolutamente inhumanas, en el basural de Villa Ángela. Hasta ahora no ha logrado su objetivo de que se rescaten a estas familias de la más extrema indigencia que pueda afrontar cualquier persona.









CULTURA:


La historia de los pueblos, los saberes, la religión y la lengua de origen son rasgos fundamentales para el desarrollo personal del individuo y cuya pérdida empobrece a la humanidad en su totalidad. Una lengua, además de una manera de comunicarse, es una manera de pensar, por lo cual, el multilingüismo debe ser considerado una ventaja pedagógica por el desafío intelectual y cognitivo que representa el abordaje de más de una lengua.
Una educación culturalmente apropiada es un medio para permitir la plena actualización de todas las potencialidades culturales y creativas de un grupo étnico, de tal manera que éste pueda lograr un desarrollo integral, autónomo y autosostenido.
Es por eso que a pesar de la aculturación se identifican como mocovíes con sus formas de ser, pensar y hacer. Muchos hablan su idioma aún, y actualmente hay un fuerte movimiento de recuperación cultural. Se puede apreciar en las escuelas bilingües de la ciudad de Recreo (Santa Fe), General Obligado (Santa Fe), Rosario (Santa fe), Machagai (Chaco), Roque Saenz Peña (Chaco), Villa Angela (Chaco), y Charata (Chaco).
Las escuelas nacen por decisión propia de las comunidades que ven en la escuela la única posibilidad de revertir su situación de vulnerabilidad lingüística y cultural. Son escuelas públicas primarias comunes con maestros de lengua aborigen qué enseñan en lengua nativa y acompañan a otro maestro en el abordaje intercultural de las áreas naturales y sociales, aportando los contenidos culturales propios. Estas escuelas trabajan con la comunidad, la cual elige un Consejo de Ancianos, Idóneos o de Idioma (reciben diferentes denominaciones en cada lugar) que participa en la gestión de la escuela y son encargados de seleccionar a los docentes indígenas bilingües para cada área y ciclo. A partir de la instalación de la modalidad aborigen que en estas escuelas se fue creando se ha notado un crecimiento matricular. El fortalecimiento del sentimiento de pertenencia de la escuela a la comunidad y el proceso de revalorización de la identidad de los niños y del idioma, han sido evaluados como los factores que mayormente han incidido en este crecimiento, según el personal directivo, docentes indígenas y no indígenas de las escuelas.
RECREO, SANTA FE ESCUELA N° 1338: “COM CAÍA”
|| Provincia
Santa Fe
Departamento
Capital
Localidad
Recreo
Institución
Escuela Bilingüe 1338
Autor/es
Elsa Marta Olmos
Etnias/Grupo de origen
Mocoví

Esta experiencia surgió de la necesidad de dar una respuesta a la falta de formación docente para escuelas de modalidad bilingüe intercultural, por iniciativa del 100% de los docentes de la escuela Nº 1338 "Com Caía", que nació en 1992. Se comienza a realizar desde el inicio del ciclo lectivo del año 2001.
Objetivos que los docentes puedan:
Conocer profundamente la cultura mocoví (idioma, costumbres, creencias, valores, normas).
Mejorar la calidad del proceso de enseñanza y aprendizaje.
Elaborar libros de texto, videos, canciones, etc., que resulten significativos para los alumnos.
Actividades vinculadas con la realización de la experiencia
Reuniones quincenales del Consejo de Idioma, para organizar las Jornadas de Perfeccionamiento para docentes y personal directivo.
Reuniones mensuales de 3 horas organizadas en 2 módulos de 90 minutos cada uno. El primero referido a la cultura y el siguiente al idioma mocoví. En cada una de estas jornadas se lleva a cabo una parte teórica y una parte práctica, con 2 evaluaciones a realizarse semestralmente.
Paralelamente se reúne el personal docente con el maestro idóneo del correspondiente ciclo, para planificar y seleccionar estrategias didácticas.
Actualmente se está elaborando material escrito para consulta y para uso didáctico.
Además, el plantel docente está llevando a cabo otros proyectos como:
Coro de flautas y voces, Evolución de las artesanías en el tiempo, etc.
Se ha programado la construcción dentro del terreno de la escuela de una vivienda usando técnicas propias de la cultura mocoví, para ser utilizada como aula-taller y para ser mostrada a las escuelas que la visitan como un elemento cultural.



Obras


Este Abril de este año se inauguraron las ampliaciones de la Escuela. Las obras consistieron en la adecuación del hall de ingreso, la construcción de cuatro aulas, galerías, pabellón sanitario para alumnos -con un baño para personas con capacidades diferentes-, sala de maestros, otra para depósito y una torre donde se colocó un tanque para la provisión de agua.


En la ciudad de Recreo, se cuentan con otras actividades que apuntan a la integración como:
Clases de gimnasia para adultos mayores en el Centro de Atención Primaria de la Salud de barrio Mocoví.
Celebración del Año Nuevo Mocoví o de los Pueblos Originarios que se celebra a fines de agosto o principios de septiembre con la llegada de la tormenta de Santa Rosa. De este modo, las fechas exactas carecen de sentido ya que la estación y la posición del sol en la tierra indican los cambios en el entorno natural.

Festejos del Año Nuevo Mocoví “Renacer la Vida”. Artesanías hechas por miembros de la comunidad.


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El fuego sagrado y la ceremonia a la Pachamama se realizan para purificar la madre tierra y para agradecerle los alimentos que ella ofrece. Por tal motivo, el año termina y comienza uno nuevo cuando finaliza la temporada invernal y empieza la primavera como rejuvenecimiento a la vida.
El presidente de la comunidad “Com Caia”, Pedro Coria, destacó que los festejos se realizan hace solo tres años, reciben la visita y el apoyo de otros pueblos originarios y de toda la sociedad.
Los festejos incluyeron la visita de las comunidades Cayastá, Cani Caia (Alcorta), Ialek Lava (Máximo Paz), Aim Mocolex (Carreras), Koha (Jujuy) y Toba (Santa Fe) y representantes de OCASTAFE. De esta manera, la comunidad durante tres días en torno a exposiciones artesanales, danzas, cantos y comidas típicas.





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La exposición artesanal incluyó a comunidades aborígenes santafesinas y jujeñas.




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Los asistentes también disfrutaron de cantos, bailes y comidas típicas.

  • Escuela de vóley en el barrio donde más de 40 niñas y niños asisten, donde se fomenta el deporte y adonde se aprende a disfrutar en grupo.



  • Coro “Flautas y Voces de Com Caia”. Hace música aborigen y latinoamericana, comenzó en noviembre de 1993. Es el resultado del esfuerzo de la comunidad aborigen y la Escuela, basado en un proyecto intercultural, con el se logra una mirada diferente ya que aporta voces muy particulares que reflejan la identidad de una cultura preexistente.

  • En el año 2004 por iniciativa del Gobernador Jorge Obeid, se provee al coro de instrumentos nuevos y graba su primer C.D. “ASI SOMOS”.

  • Es intención del coro rescatar, vivenciar y crear una cultura mocovÍ con mirada a futuro.



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“Padrecito Javier, Mocoví patroncito, no te olvides de nosotros”,



“Cuando el aborigen eleva su canto, quedan reflejados en él: la alegría y tristeza; el llanto y la risa; la muerte y la vida; la angustia y el dolor; el olvido y la esperanza”.




EDUCACIÓN PARA ADULTOS EN COMUNIDADES ABORÍGENES. (General Obligado).
|| Provincia
Santa Fe
Departamento
Reconquista
Localidad
General Obligado
Institución
Núcleos educativos: Nº 10005 y Nº 10009 dependientes del programa de alfabetización y educación básica de adultos
Autor/es
Amelia Rojas, América Aguilar y otros
Etnias/Grupo de origen
Mocoví y Toba
Cantidad de alumnos total
69
Cantidad de alumnos aborígenes
66
Cantidad de docentes total
5
Cantidad de docentes aborígenes
0
Tipo de gestión p/e
estatal provincial (Solares comunitarios)
Localización urbano/local
urbano
Lengua/variedad dialectal
castellano, mocoví y toba


En la ciudad de Reconquista, distante a seis kilómetros de centro urbano, se encuentra una pequeña comunidad conformada en su mayoría por familias aborígenes perteneciente a la etnia mocoví, la denominada San Francisco de Asís.
En la actualidad se registran veinticuatro familias aborígenes, quienes conviven con criollos, con los cuales se relacionan frecuentemente a través de matrimonios de hecho.
La comunidad tiene un nivel socioeconómico bajo, por no contar con fuentes de trabajo. La ma­yoría son changarines dedicados a la recolección de algodón, desmonte y algún plan de trabajo. También hacen artesanías en barro, bolsos y sombreros que las mujeres se encargan de vender.
A fines de 1996, el censo poblacional en el asentamiento San Francisco de Asís da un noventa y cinco por ciento de analfabetos absolutos y operativos. Viendo la necesidad que presentaba esta comunidad, se traslada hacia esta comunidad de aborígenes el Centro de Educación de Adultos dependiente del PAEBA.
El Centro de Adultos surge de la necesidad de alfabetizar a los padres aborígenes, quienes mani­festaban que por ser analfabetos no podían ayudar a sus hijos en las tareas escolares. Estos ni­ños presentaban notables dificultades en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
A principio de 1997 comienzan las clases con una matrícula muy interesante. Los alumnos son muy silenciosos y temerosos. Se hace dificultosa la tarea del docente, por la falta de comunicación; el escaso vocabulario influye en todos los aspectos, tam­bién los escasos recursos didácticos y el mal uso de los útiles escolares.
Teniendo en cuenta su realidad y sus saberes previos se organizan los temas para desarrollar los contenidos de los ejes ordenadores: Matemática, Lengua, Ciencias Naturales y Sociales. Respecto de la expresión escrita, se logra, aunque con mucha dificultad, por medio del relato de recetas de cocina a base de pescado, animales y frutas silvestres y otras con harina de trigo y maíz. Otros relatos frecuentes son consejos para la salud con recetas de yuyos, y los estados de la Luna. En Matemática les cuesta la numeración mayor de mil y la utilización de la moneda actual. En Cien­cias Sociales se interesan por sus derechos y los trabajos de cartografía. En el área de Ciencias Na­turales son muy ricos en conocimientos.
Otra actividad que se desarrolla en esta experiencia es la capacitación laboral, a cargo de un do­cente especializado en la recuperación de ropa usada y en la realización de diferentes: sea carpintería, donde construyen sus propios elementos hogareños, como mesitas, mesas de luz, botiquines, cajas de herramientas o de pesca etc.
El objetivo de esta experiencia es que reciban educación básica con iguales oportunidades, basada en:
Rescate cultural, se trabaja sobre sus orígenes, creencias, leyendas, formas de organiza­ción social y artesanías.
Trabajo, el eje Trabajo tiende a conservar la dignidad del ser humano, conside­rando que el esfuerzo incrementa la autoestima y crea condiciones para liberarse.
Desarrollo comunitario se ven las necesidades de la comunidad y las formas de ir consiguiendo sus soluciones, fundamentalmente recurriendo a la solidaridad y a la organización comunitaria.
Algunas de las actividades son:
Organizar un pequeño diccionario con palabras del mocoví y sus respectivas traducciones.
Invitación a los mayores a conversar en su lengua nativa e incentivación constante sobre el rescate total de su lengua, para lograr la práctica de la misma por jóvenes y niños.
Continúas conversaciones sobre la valoración del trabajo y de la lengua de sus antepasados.
En este momento al Centro Educativo asisten más adolescentes que adultos. Concurren asiduamente, y sus intereses son diferentes, pero en cuanto a las dificultades de aprendiza­je no varían mucho en sus procesos, sea en lectura, en resolución de problemas u otra situación donde se deban exigir y poner en acción sus aptitudes o capacidades intelectuales.
Algunos egresados del Centro han podido continuar sus estudios en E. E. M. P. A. S. y en escuelas secundarias.
Algunas dificultades que debieron enfrentarse
No contar con edificio propio ni con recursos económicos para el buen funcionamien­to del Centro.
La disparidad de edades dentro del grupo (adolescentes y adultos de hasta 60 años).
El ritmo de trabajo, lento, al que el docente no está habituado pero que pronto deja de ser una dificultad.
Recién en el año 1994 llegó la noticia de que le darían para hacer un plan de viviendas, lo que les permitiría vivir en condiciones más dignas.
Los jóvenes se insertaron con el resto de la comunidad, y participan conjuntamente de torneos de fútbol y excursiones.
Los chicos en edad escolar asisten a la Escuela Primaria Nº 6.116 Jornada Completa, aunque los padres en reiteradas oportunidades solicitaron una escuela para ellos, ya que en las épocas en las que carecen de trabajo no tienen ropa ni calzado adecuados para asistir a la escuela, y ellos mismos se automarginan.
VILLA ÁNGELA (Chaco) Feria Artesanal y Cultura Mocoví.
|| Provincia
Chaco
Departamento
Mayor Fontana
Localidad
Villa Ángela
Institución
Escuela EGB Nº 418 "Niño Mocoví"
Autor/es
María Morales, Gustavo Rojas, Silvia Vargas


Condiciones de pobreza extrema en la vida de los alumnos.

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Infraestructura insuficiente para la cantidad de alumnos que la escuela matricula año a año.
Objetivos de la experiencia
Presentar la experiencia de trabajo bilingüe como una característica enriquecedora y de respeto de la institución educativa hacia la cultura indígena.
Rescatar el acervo cultural propio para difundirlo entre los miembros de la misma comunidad étnica y de otras ajenas a la misma.
Mostrar diferentes expresiones culturales indígenas para valorar la cosmovisión del ser mocoví.
Estimular la proyección comunitaria mediante la participación de los miembros de la misma en la muestra presentada por la institución.
Desarrollo de la experiencia
La comunidad educativa organizó una Feria Artesanal y cultural de la etnia mocoví, donde se mostraron distintas expresiones de este pueblo indígena. Durante aproximadamente dos meses alumnos y docentes trabajaron dentro de la institución preparando los temas que se recrearían en la muestra.
En la muestra se presentaron creaciones de la cultura mocoví en sus diferentes manifestaciones, así como un espacio dedicado a las danzas indígenas, las peñas folklóricas y representaciones cantadas con ritual indígena.

RECUPERAR LA MEMORIA PARA COMPARTIRLA. Roque Sáenz Peña (Chaco)
|| Provincia
Chaco
Departamento
Comandante Fernández
Localidad
Localidad Roque Saénz Peña
Institución
E.P.A. Nº 60
Autor/es
E.P.A. Nº 60
Etnias/Grupo de origen
Mocoví

Diagnóstico vinculado con la experiencia
Población aborigen renuente a participar en las reuniones, actos escolares y eventos. Por otra parte, se presenta de parte de los criollos un gran desconocimiento de la gran riqueza cultural que se encuentra en estos pueblos.
Objetivo de la experiencia
Integración de ambas comunidades, aborigen y criolla.
Recuperar a la población escolar que deserta.
Crear conciencia en la sociedad criolla sobre el tema aborigen.
COMPARTIENDO UN CAMINO. Villa Ángela, Chaco.
|| Provincia
Chaco
Departamento
Mayor Luis Jorge Fontana
Localidad
Villa Ángela
Institución
EGB Nº 418 "Niño mocoví"
Autor/es
María Morales, Eva Morales, Valentín Salteño
Etnias/Grupo de origen
Mocoví

Diagnóstico vinculado con la experiencia
El 98% de los alumnos hablan una lengua materna distinta de la de los docentes. Sólo el 13% de los alumnos que ingresan a primer grado concluyen la escolaridad.
Objetivos de la experiencia
Propiciar la integración del niño aborigen en el ambiente escolar y en la comunidad educativa a través de un proceso de enseñanza y aprendizaje en su propio idioma, y de manera progresiva en el castellano oral y escrito.
Estimular el desarrollo de destrezas, habilidades y hábitos en el marco de las dos culturas.
Crear un ambiente comunicativo que permita desarrollar con naturalidad las artes del lenguaje como elementos básicos para el aprendizaje básico de su propio idioma, y que estas ayuden a la adquisición del castellano.



ELLOS SON NUESTRAS RAICES, CONSERVEMOS SU LENGUA. Charata, Chaco.

|| Provincia
Chaco
Departamento
Chacabuco
Localidad
Charata
Institución
EGB 170
Autor/es
Eusebia B. Fernández y otros
Etnias/Grupo de origen
Mocoví

Diagnóstico vinculado con la experiencia
A nivel escolar se detecta que los niños tienen muchas dificultades para participar debido a la interpretación, puesto que manejan en forma oral el castellano y el dialecto mocoví. La dificultad lingüística inhibe la participación en clase.
Objetivos de la experiencia
Afianzar la lecto-escritura (en castellano) y conservar sus raíces a través de su lengua (mocoví).
Desarrollo de la experiencia
Para las tareas de clase se contó con la cooperación gratuita de dos padres aborígenes. Se trabaja con la lectura de cuentos, fábulas, historietas y canciones en las distintas áreas; el material se traduce del castellano al mocoví y viceversa.
Los niños llevan estas actividades a sus hogares, donde comparten con sus familias (abuelos, padres, hermanos) la experiencia vivida en la escuela.
Esto despertó el interés de la comunidad y ha permitido el acercamiento escuela-familia.


RECUPERAR LA IDENTIDAD A TRAVÉS DEL REAPRENDIZAJE DE LA LENGUA ABORIGEN.

Machagai, Chaco.
|| Provincia
Chaco
Departamento
25 de Mayo
Localidad
Machagai
Institución
Escuela de Nivel Secundario Nº 71
Autor/es
Director y docentes de la escuela, maestros bilingües, profesores, supervisora, alumnos aborígenes y no aborígenes, miembros de la comunidad
Etnias/Grupo de origen
Tobas, Mocovíes



Presentación de la experiencia


Desde su fundación, los habitantes de la Reducción de Indios Napalpi, sufrieron la imposición de abandonar su lengua aborigen. Esto provocó décadas de sufrimiento y la consecuente dependencia de la cultura dominante. Después de 80 años, la escuela toma la iniciativa de valorizar la cultura, comenzando por la recuperación de la lengua aborigen.
Las condiciones económicas son muy difíciles, no existiendo políticas para canalizar actividades regionales. Los habitantes no tienen ingresos fijos, salvo los empleados públicos, que en general viven en La Central. En el campo, las actividades son de subsistencia.
Los alumnos, que provienen de la zona rural, tienen la posibilidad de albergarse en las residencias escolares que poseen, donde tienen cama y comida que provee el estado provincial.
Los edificios donde viven, separadamente, los varones y las mujeres, están en muy mal estado.
Con relación a la población atendida, existen varios grupos étnicos, debido a que en esta reducción se concentró a aborígenes de distintos lugares: Tobas, Mocovíes, Vilelas, Lules, Abipones, Charrúas, Wichís, guaranís y otros. La lengua que predominó es la toba, y también la mocoví. El uso de la lengua aborigen tiene distintos niveles según los grupos familiares: algunos alumnos la hablan perfectamente y otros la perdieron casi totalmente.


Narración de la experiencia


Surge como un ofrecimiento a la comunidad indígena para lograr una conciencia étnica y recuperar el idioma materno.
Otro de sus objetivos es el de demostrar en forma convincente la riqueza del idioma. Es común, escuchar a muchos decir que el idioma materno no merece llamarse lengua, tanto que muchos aborígenes han sido engañados por esa idea equivocada, y por lo tanto han tratado de olvidar lo que sus propios padres les enseñaron.
El primer año se comenzó con el rescate cultural: narración de cuentos y leyendas; investigación en las familias para la construcción del árbol genealógico; historias parcializadas por sectores o grandes familias, para armar una historia común, de la colonia y de las distintas colonias y asentamientos que conforman el Chaco; un encuadre geográfico de los lugares con sus nombres originales; análisis de los distintos orígenes de cada familia, para armar un mapa étnico.
Se desarrollan actividades para facilitar el reconocimiento de la identidad: visita a lugares históricos; búsqueda de narraciones de los ancianos, recuerdo de momentos históricos y de los actores de esos hechos; aprendizaje de la escritura en "idioma" con reconocimiento de árboles, animales, lectura de material en idioma aborigen; comparación de las posturas científicas de las distintas culturas.

http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD9/contenidos/experiencias/exp23/index.html


ADOLESCENTES MOCOVIES OBTUVIERON EL 4º PUESTO PARA LA PROV. DE SANTA FE.


Los chicos cursan el secundario de la Escuela Media nº 314 anexo Los Laureles. Usaron metodología de investigación científica para estudiar su propia cultura, recibieron el cuarto puesto en la 32º Feria Nacional de Ciencia y Tecnología Juvenil. El premio los habilita para participar en la Feria Internacional INTEL ISEF en Nevada, EE.UU.
Se trata de una investigación cualitativa, etnográfica, donde el universo estudiado los constituyen los integrantes de la comunidad Mocovi de los Laureles. Los chicos se propusieron documentar lo no documentado, hacer visible lo que mucho tiempo hacia sido eclipsado. Para recoger los datos hicieron entrevistas abiertas y cerradas, observaron, investigaron en bibliografía específica, consultaron a un investigador, e interpretaron los datos con la ayuda de los docentes. Se planteo como hipótesis que las expresiones musicales que recuerdan los ancianos de la comunidad recreen el conjunto de creencias de la cosmovisión de este pueblo, lo que les confiere fuerza de transmisión para mantener la identidad en la primera década del siglo XXI.

www.fmnativa.com.ar

ORGANIZACIÓN:


La pérdida de la tierra trajo aparejado la destrucción de su antigua organización. Muchos viven dispersos y otros conforman comunidades con identidad propia en la periferia de las ciudades o en las zonas rurales.
Actualmente se están organizando en ambas provincias (Chaco y Santa fe) junto con otras etnias. En Santa Fe, a través de la Organización de Comunidades Aborígenes de Santa Fe, la OCASTAFE, buscan la sanción de una ley provincial que reconozca sus derechos. Está integrada por 46 comunidades mocovíes y tobas de toda la provincia. La lucha por el derecho a la posesión legítima de las tierras y a la educación bilingüe son ejes fundamentales dentro de la organización. El accionar de la organización OCASTAFE posibilita plantear políticas hacia las comunidades. Y una de las iniciativas de esta organización fue la elaboración de un anteproyecto de ley provincial cuyo primer artículo dice:
"Esta ley tiene por objeto el tratamiento integral de la situación social, económica, política, jurídica, colectiva e individual de las comunidades aborígenes de la provincia de Santa Fe, mediante el reconocimiento de su propia organización, como elemento de autodeterminación, llevando implícito un real respeto a la cultura, a través del acceso a la propiedad de la tierra y la asignación de los recursos necesarios para el mejoramiento de las condiciones de vida en cuanto a salud, vivienda y educación; garantizando su efectiva participación en el quehacer provincial y nacional."
La ley nacional 23.302 creó el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), entidad descentralizada que actuará como organismo de aplicación de la política indigenista del Estado. Las leyes provinciales, por su parte, crearon organismos semejantes. Todas introducen una serie de medidas positivas tendientes a la "preservación, mejoramiento, promoción, respeto, desarrollo, y participación" de los ciudadanos indígenas.
En 1994 se reformó la Constitución, con una serie de correcciones y nuevos derechos. De todos ellos, el reconocimiento de la identidad étnica y cultural de los pueblos indígenas se ha escrito con la letra del protagonismo popular.
Los derechos indígenas están reconocidos en el artículo 75, inciso 17:
“Reconocer la pre-existencia de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptibles de gravámenes o embargos.
Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones."
Consideradas en su conjunto, las leyes "indigenistas" parecen incorporar el reconocimiento de la diversidad cultural. Sin embargo no todas se aplican plenamente y, en ciertos casos, ni siquiera en forma parcial; incluso diversos acontecimientos ocurridos en el transcurso de los últimos años evidencian que el acceso de los indígenas a sus derechos depende muchas veces de un trámite administrativo o judicial previo
Mientras los demás ciudadanos disponen de varias dependencias estatales donde presentar sus reclamos, se supone que los indígenas deben hacerlo sólo en el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).
La ley 23.302 establece la necesaria participación indígena en el INAI a través de representantes designados por sus comunidades. Sin embargo, esto nunca se implementó.
La situación actual del INAI sigue siendo ambigua; formalmente no tiene estructura ni autoridades y carece por completo de participación indígena, a pesar de lo cual en la práctica funciona como un organismo con capacidad para resolver todos y cualquier asunto relativo a los pueblos indígenas. Así, ejerce su representatividad en eventos y foros internacionales, media en conflictos entre aquellos y los Estados provinciales.
Finalmente, se espera que implemente, en coordinación con los demás organismos oficiales, todas las políticas estatales que tienen como destinatarios a los indígenas. Uno de los mayores obstáculos que impide el desarrollo coherente del INAI, aun en la irregularidad en que se encuentra, es el reducido presupuesto con que cuenta.

http://www.indigenas.bioetica.org/inves47.htm


Compilado de imágenes de la Comunidad Mocoví - Letra y música: Mercedes Sosa.
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